Category Archives: Medio ambiente

Protección a cambio de Libertad?

Sin duda los zoológicos representan fenómenos importantes dentro de la cultura occidental, nos permiten tener un acercamiento con ése mundo natural, que por mas que hagamos por desprendernos de él sumergiéndos en una burbuja de concreto, tecnología y ambientes “sanos” y sin “bichos” seguimos interactuando con él, alterándolo y recibiendo en retribución, las consecuencias de dicha alteración. Una de ésas consecuencias es, además de reducir a casi nada los hábitats naturales y la consecuente disminución de especies, una incomprensión de la vida de animales y plantas, de los cuales terminamos mostrando algo de lo que queda en “escaparates” aislados de la realidad como si fueran maniquíes vestidos al estilo de modas pasadas.

Mientras para muchos una visita al zoológico es motivo de admiración y sorpresa y hasta vulgar diversión, para algunos de nosotros, sin dejar de maravillarnos ante las criaturas que podemos ver ahí, representa un cúmulo de sentimientos encontrados. En visita reciente al Zoológico de Chapultepec en la Ciudad de México, tuve oportunidad de ver de cerca una buena variedad de especies de aves, criaturas muy bellas que me inspiraron ternura e incluso solidaridad por estoicamente y sin saberlo ellas mismas, encender en algunos seres humanos una chispa de comprensión de la situación actual de la vida en este planeta. Sin embargo al estar frente a la jaula (terrible palabra) donde se encontraba el ave de la última imagen y verla acercarse mientras la contemplaba, su mirada fija en mí me llamó muchísimo la atención pensando para mí, ¿será curiosidad, qué hace éste ser con un tubo con un vidrio en la punta apuntando hacia mí?… no, en sus ojos se leía el encierro, la privación de la libertad.

No puedo evitar el sentir confusión ante semejante paradoja, quizá en éste encierro se encuentra la clave de la supervivencia de ésta especie, quizá ésta ave en especial tenga ahí su vida asegurada mientras dure, ¿pero a cambio de qué? Lo majestuoso y bello de su vuelo ya no podrá cumplirse como está diseñado, en libertad, y todo por el empeño del ser humano en ser el “rey” de la creación. Yo mas bien creo que debe ser su guard

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Mariposas de los trópicos visitan el Altiplano Mexicano.

Al parecer en la Ciudad de México tenemos visitantes de otras latitudes.

Hace unos meses me topé con una oruga de colores brillantes y contrastados comiendo las hojas de un chirimoyo, árbol frutal parecido al guanábano. Por supuesto fuí de volada por mi cámara y comencé a hacer algunas imágenes hasta que obtuve unas decentes. Subí la imagen de la oruga a la Comunidad Mexicana de Fotógrafos de Naturaleza en facebook esperando obtener información de la especie de la que se trataba. Cuando amablemente me informaron que podría tratarse de una larva de una mariposa del género Mimoides y de la posibilidad de que fuera una especie antes sólo encontrada en Costa Rica, me llené de asombro y decidí seguir a la oruga cada que podía. Por días tuve el regalo de observarla cambiar de hoja hasta que me fué imposible encontrarla. Algo decepcionado estaba a punto de alejarme de ahí cuando me llamó la atención una forma que no esperaba: la misma oruga, pero cambiando sus patrones y colores! En unos minutos pasó del amarillo con negro, pasando por unas variantes naranjas y casi rojas, a encapsularse en su capullo, formado en instantes que desafortunadamente me distraje, y que en compensación al mismo tiempo encontré que en una rama cercana se encontraba otro capullo ya formado!

Me mantuve al pendiente esperando el momento de la salida de las mariposas con la curiosidad de saber en qué se convertirían aquéllas orugas amarillo con negro que se guardaron en aquéllos “sleeping bags” color verde con un cuernito y una mini “cuerda de seguridad” anclada a las ramas. Día a día me asomé a donde se encontraban las crisálidas, pasó una semana, pasó otra, pasaron… perdí la cuenta hasta que un día noté que uno de los capullos estaba vacío! Era imperante el estar al pendiente del segundo!, pues nunca supe cuánto tiempo antes se había encapsulado la primera larva y había empezado su metamorfosis. Finalmente la espera rindió frutos, un muy muy leve cambio en la tonalidad del verde del primer capullo, poco antes de que lo encontrara ya vacío, repetido en el segundo me hizo saber que en cualquier momento saldría la segunda mariposa. En lo que armé mi equipo para captar en fotos el momento, regresé al lugar y dispuse todo, la mariposa comenzó a salir y derrapando pude fotografiarla junto a su capullo abierto, esforzándose por secar y extender sus alas, y alzar su primer vuelo.

He investigado mas sobre ésta subfamilia y sólo un experto podría decir si mis visitantes -hasta ahora recurrentes pues los he seguido viendo hasta hace poco y sobre lo cual publicaré una post próxima- vienen de Costa Rica, lo que hasta ahora he podido concluir en base a lo que conozco, lo común entre las Mimoides que viven en México es que se les encuentra en zonas tropicales o subtropicales, tal vez el aumento global de la temperatura nos las ha traído por acá al altiplano para poderlas admirar, lo que sería por lo menos de momento, muy disfrutable.